Ser padre y el liderazgo

Un día porque lo deseamos, y buscamos, nos convertimos en “Papás”. Ese día es sin ninguna duda el día más maravilloso que un padre puede tener. No obstante también en ese momento sabemos que no sabemos ser padres porque nunca en ningún lado nos lo enseñaron y si algo aprendimos fue de nuestro propio padre. No nos queda otra que aprender haciendo. Algunos se largarán rápidamente a la acción, otros se convierten en asistentes de la madre y otros quedan paralizados sin saber qué hacer. Sin embargo a partir de ese momento comienzan una serie de tareas que irán cambiando a medida que nuestros hijos crecen y nuestro rol como padre tendrá diferentes aristas.

Ahora bien, no tengo ningún tipo de dudas que un padre desea para sus hijos por lo menos lo siguiente:

–          Que sean sanos: por eso atendemos su cuerpo. Que coman comida saludable y nutritiva, que practiquen deportes, que se cuiden. Hablar mucho con ellos sobre aquellas cosas que atentan contra su cuerpo y que puedan darse cuenta de lo importante que es mantener un cuerpo sano.

–          Que sean educados: por eso prestamos atención a su mente. Nos ocupamos de brindarles la mejor educación que podemos darles instándolos a desarrollarse para que el día de mañana puedan ser lo que deseen ser. Pero esta no es una tarea que solo debemos depositar en los maestros y/o profesores, sino que también en el hogar debemos motivarlos a que investiguen sin darles todo servido.

–          Que se relacionen: por eso prestamos atención a su corazón. Que tengan buen trato con los demás, que seleccionen buenos amigos y desarrollen amistades que puedan durarle para toda la vida. Que los cuiden, así como deben estar atentos a que ellos también sean cuidados.

–          Que su vida tenga un sentido: por eso atendemos su espíritu. Algunos lo harán a través de la religión, otros utilizando diferentes métodos pero, en definitiva, deseamos que nuestros hijos encuentren su verdadero norte y que los guíe hacia lo que desean ser.

Muy bien estas son las cosas que deseamos, ahora los roles que debemos desempeñar para que puedan lograr lo que deseamos,desde mi punto de vista, son:

–          Ser ejemplo: no hay dudas que nuestros hijos, y nosotros mismos, tenemos comportamientos similares a la de nuestros padres. Entonces debemos ser el ejemplo de lo que anhelamos para ellos. Vivir los valores que anhelamos que ellos tengan, reflejárselos y premiarlos cuando ellos los cumplan.

–          Ser confiables: debemos construir una relación de confianza con nuestros hijos y para eso debemos ser confiables, principalmente tratarlos con respeto, no mentirles ni prometer cosas que sabemos no vamos a cumplir.

–          Ser empáticos: la empatía se logra a través de una excelente escucha. Es estar atento a sus emociones, a sus necesidades, porque en definitiva la empatía es escuchar lo que nos quieren decir y no nos pueden decir.

–          Ser demostrativos: demostrarles cuanto los amamos, tratarlos amablemente. No implica dejar que hagan lo que quieran, sino mostrarles que el cumplir con ciertas reglas nada tiene que ver con nuestros sentimientos hacia ellos.  Recuerden, seguramente ellos tratarán a los demás y dejarán que los traten como nosotros los padres lo hagamos con ellos.

–          Ser facilitadores: no en el sentido de facilitarles todo, sino en ayudarlos a encontrar aquello que más disfrutan hacer, a encontrar y desarrollar sus talentos, a detectar aquellas cosas que le apasionan y a motivarlos a que las hagan. Cuanto más rápido detecten lo que les apasiona hacer sin dudas más felices serán. Por eso hay que enseñarles a soñar!!!

–          Dejarles un legado: que nos recuerden no sólo por hecho de ser sus padres sino que lo hagan por haberles dejado algo más que ser padres. Que nos recuerden por haber cumplido nuestro rol con excelencia.

Cuando vuelvo a leer lo que he escrito me pregunto: ¿qué diferencia hay entre ser padre y ser líder con foco en las personas? Tal vez la única diferencia es que quienes son nuestros liderados no son nuestros hijos, porque en definitiva nuestro rol como padre no difiere de nuestro rol de líder con foco en las personas. Pensalo.

Somos padres y no aprendimos como serlo, simplemente lo vamos aprendiendo en la acción. Y en ese ejecutar no tengo ninguna duda que hacemos lo mejor que podemos para nuestros hijos aunque ellos seguramente en el futuro tendrán cosas que reprocharnos.

Por eso hoy acordate  que tú padre hizo lo que podía y creía que era lo mejor para vos, a pesar de que hoy le reproches algunas cosas.

Entonces te desafío a que, si lo tienes, hoy mismo le des un abrazo, le digas cuanto lo queres y agredecele por haber hecho por vos todo lo mejor que podía hacer. Y si no lo tenes, deciselo igual que seguramente él donde este te va a escuchar.

FELIZ DIA DEL PADRE!!!!

 

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